Una alianza Volkswagen-Tesla tiene lógica. Pero la cooperación solo será posible si las cosas empeoran mucho para el fabricante de coches eléctricos de Elon Musk, de 40.000 millones de dólares.

Las acciones de Tesla subieron casi un 2% con la apertura del mercado bursátil el jueves, después de que el director general de Volkswagen, Herbert Diess, informara de que estaba interesado en adquirir al menos una participación en la empresa de Musk.

“Diess entraría de inmediato si pudiera”, dijo uno de sus principales directivos, según Manager Magazin. VW negó la noticia, lo cual acabó con la mayoría de las ganancias de Tesla –que luego se recuperó–.

Es fácil ver por qué el gigante de 80.000 millones de dólares estaría interesado en la operación. Las baterías eléctricas serán la parte más cara de los coches del futuro, y los analistas de UBS calculan que las baterías Panasonic producidas en la gigafábrica de Tesla son un 20% más baratas que la siguiente opción más barata.

Mientras, la empresa de Musk fabrica sus propios chips de ordenador y puede modificar características como la suspensión de un coche de forma remota mediante actualizaciones de software. Diess podría adelantarse a sus rivales con una tecnología como esa.

Tesla, por su parte, necesita el noos de Volkswagen para la fabricación. Produjo 11 millones de vehículos en 2018, mientras que Tesla tuvo dificultades para llegar al 2% de esa cantidad. El grupo de Musk también parece dispuesto a fundir alrededor de 500 millones de dólares netos en efectivo este año, según las estimaciones de Refinitiv. La posibilidad de aprovechar los 20.000 millones de euros de efectivo neto que probablemente habrá ahorrado Volkswagen a finales de este año, de nuevo según Refinitiv, sería una gran ventaja.

Sin embargo, es difícil imaginar una alianza entre Diess y Musk, que se reúnen dos veces al año según el Manager Magazin. En primer lugar, Musk es uno de los pocos consejeros delegados de la automoción que no muestra ningún interés en cooperar con sus rivales, por no hablar de los acuerdos que ha firmado este año Volkswagen con Ford Motor. Eso parece descartar la venta de una parte de la empresa a un rival.

Por el momento, tampoco es probable que se produzca una absorción total. El valor del capital de Tesla es aproximadamente 200 veces superior a sus beneficios de los próximos 12 meses, según datos de Refinitiv, en comparación con el múltiplo de 5 veces de Volkswagen. Esto debería hacer que una fusión sea difícil de vender a cualquier inversor, y mucho más a la familia que controla VW, los Porsche-Piech.

En cualquier caso, Diess probablemente tendría que invertir aún más –unos 50.000 millones de dólares, suponiendo una prima del 25%–, pero terminaría con un negocio locamente sobrevalorado y necesitado de inversión, luchando por solucionar problemas de producción, logística y calidad. Mejor esperar a que la valoración de Tesla desacelere hasta un ritmo realista.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías

Fuente: Cinco Días