El expresidente de Volkswagen, Ferdinand Piech, falleció este domingo a los 82 años en un hospital de Baviera, según informa el diario Bild y recogen las agencias Bloomberg y Reuters. Fue el responsable de convertir a la enseña alemana en una de las mayores automovilísticas del mundo y responsable de sumar a la marca Porsche.

El nieto de Frdinand Porsche, el fundador de la firma, nació el 17 de abril de 1973 en Viene. Se convirtió en el consejero delegado de Volkswagen en 1993. Su estrategia para hacer que la automovilística abandonase las pérdidas que la asolaban fue producir mejores vehículos con recortes laborales a gran escala. Llevó el volante de la compañía también tras ser nombrado presidente en 2002.

El mayor logro de Piech al frente de Volkswagen fue la compra de Porsche en 2012, que estaba en manos de su primo, Wolfgang Porsche. Y quien había intentado comprar Vokswagen cuatro años antes.

Bajo el mandato de Piech, Volkswagen se enfocó en la fabricación de coches de alta gaa con la compra de las marcas Bentleu y Bugatti. Al mismo tiempo lideró la integración de la española Seat y también de Skoda, enfocadas en segmentos más asequibles. A finales de 2012, el grupo Volkswagen era el propietario de una docena de marcas de vehículos, incluyendo los fabricantes de camiones MAN y Scania y el de motocicletas Ducati.

Su final al frente de Volkswagen estuvo marcado por su enfrentamiento con una serie de ejecutivos de la marca, incluido Bernd Pischetsrieder, consejero delegado, y al que el mismo Piech había designado como su sucesor. El consejo de Volkswagen decidió en abril de 2015 extender el contrato de Martin Winterkorn como consejero delegado, en contra de los deseos de Piech. Fue entonces cuando decidió dimitir. En su vida personal, tuvo doce hijos con sus cinco mujeres. 

Fuente: Cinco Días