Sin sorpresas. La fusión de Mediaset Italia y su filial en España está aprobada en Milán y lo estará en Madrid, gracias al poder de voto del 51,6% del que dispone la matriz en la compañía española, que celebra su propia junta en Madrid a las 12.00 (hora española). Vivendi, entretanto, ha contraatacado un duro comunicado en el que avisa de que «utilizará cualquier recurso legal en todas las jurisdicciones y países pertinentes para impugnar la legalidad de la nueva estructura propuesta, tanto en virtud de la legislación nacional como europea».

Una batalla más en la guerra entre dos magnates de los medios de comunicación –Berlusconi, por un lado, y Bolloré, por el otro– ha quedado dirimida. Pero todavía queda mucha guerra por delante. Las juntas de accionistas de Mediaset en Italia y España aprobarán la operación de fusión entre ambas que dará lugar a una firma, MediaForEurope (MFE), con sede en Holanda. Pero Vivendi ha anunciado todo tipo de medidas para que la operación no llegue a materializarse.

«La junta general extraordinaria de accionistas de Mediaset que se celebra hoy es ilegal porque su consejo de administración ha impedido a Simon Fiduciaria votar, basándose en una interpretación de la ley italiana sobre los medios de comunicación que es contraria al Tratado de la UE», asegura Vivendi. La firma gala controla el 28,8% del capital de la matriz, pero la mayor parte de esta participación, el 19,2%, se traspasó al fideicomiso Simon Fiduciaria en 2017 por una decisión del supervisor del sector de las telecomunicaciones en Italia. La explicación fue la posición de eventual monopolio de Vivendi en el mercado, pues también controla el 24% de Telecom Italia. 

La representante de Vivendi en la junta ha asegurado que «esta fusión tendrá como consecuencia inmediata la total aniquilación de los derechos de los minoritarios, sin pagarles ni siquiera una prima».  Caroline Le Masne de Chermont, jefa de asuntos legales de Vivendi, ha añadido que la operación de fusión no tiene un objetivo empresarial claro y ha sentenciado que «su propósito y efecto es otorgar a Fininvest el poder permanente de nombrar a todos los directores de MediaForEurope y aprobar todas las futuras resoluciones de los accionistas de la nueva entidad».

Vivendi sí ha podido votar por el 9,6% que controla directamente tras la luz verde la justicia italiana, pero Mediaset ha impedido que el fideicomiso asista a la junta. «Mediaset está haciendo caso omiso de los derechos más básicos de los accionistas y de los principios de gobierno corporativo con el único objetivo de favorecer a Fininvest [el holding de Berlusconi que controla el 44,2% de la matriz] sin siquiera reconocer una prima a las minorías». Los accionistas que decidan ejercer su derecho de separación recibirán 2,77 euros por acción, cuando ahora cotiza a 2,83. 

«Un número cada vez mayor de accionistas e inversores cuestionan las ventajas de la operación propuesta y dudan de que pueda crear valor alguno. El Consejo de Administración de Mediaset, a través de sus reiteradas decisiones ilegales, ha puesto a la empresa en una situación de inseguridad jurídica», sentencia Vivendi. 

Fuente: Cinco Días