Los organismos antimonopolio de EE UU tienen la misión de promover la competencia y frenar ciertas fusiones. Pero en lo referido a su propio trabajo, hace falta un poco de consolidación.

El martes, los senadores interrogaron al principal funcionario antimonopolio del Departamento de Justicia, Makan Delrahim, y al presidente de la Comisión Federal de Comercio, Joseph Simons, sobre las luchas territoriales entre sus agencias. Ambos han iniciado investigaciones sobre mercados y búsquedas online, poniendo su mirada en Alphabet, Apple, Amazon y Facebook. Pero ambos admitieron que la duplicación crea confusión e ineficiencia. Ninguno recomendaría que dos agencias se dedicaran a la defensa de la competencia, dijeron a una pregunta.

La combinación de fuerzas podría racionalizar y mejorar la supervisión antimonopolio, al menos a nivel federal. En lugar de luchar entre sí, una unión aumentaría los presupuestos y el personal que podría dedicarse a casos o sectores de alto perfil. Esto es clave, porque el Congreso se resiste a dar a los reguladores mayores recursos, lo que a menudo los deja superados por las corporaciones y sus lobbies y abogados.

La UE es un buen modelo. Tiene una zarina de la competencia, Margrethe Vestager. Ha captado la atención de Silicon Valley más que sus homólogos de EE UU al imponer multas de casi 10.000 millones de dólares a Google y sancionar a Facebook por violaciones de la privacidad.

La consolidación tendrá muchos críticos, por supuesto. Ambos organismos son supervisados por diferentes comités del Congreso. Los legisladores que los forman usan sus puestos para obtener donaciones, y serían reacios a renunciar a ellas. Es uno de los grandes motivos por los que la SEC y la Comisión de Trading Futuros de Materias Primas no han llegado a ninguna parte a lo largo de los años.

Pero los desafíos de las tecnológicas están llevando a políticos y reguladores a replantearse supuestos que datan de hace décadas. Es una tarea ingente, que prácticamente clama por un monopolio en la supervisión antimonopolio.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías

Fuente: Cinco Días