E equipo de fútbol italiano Juventus no tuvo un buen ejercicio 2018/2019, primer año en el que su jugador franquicia, el portugués Cristiano Ronaldo, compitió en Italia. Sus pérdidas se han más que doblado a pesar de que sus ingresos crecieron un 23%.

El equipo ha desvelado en un nota de prensa que se ve obligado a llevar a cabo una ampliación de capital de 300 millones de euros, para sustentar el desarrollo de un plan de negocio a cuatro años. El primer accionista de la sociedad, la firma Exor, propiedad de la familia Agnelli, ha confirmado al mercado que cubrirá su participación, que asciende en la actualidad al 63,77% del accionariado. El comunicado explica que el fortalecimiento de los recursos propios que proporcionará la ampliación de capital es necesario «para mantener el nivel competitivo, dar soporte a la estrategia comercial y fortalecer la estructura financiera de la compañía».

Según explica la empresa en un comunicado el disparo de las pérdidas tiene su origen principalmente en el incremento sufrido en el epígrafe de salarios de jugadores y equipo técnico, que se ha elevado un total de 68 millones de euros, una mayor amortización, depreciación y amortización de los derechos de los jugadores por 41.5 millones, mayores fondos de provisión por 14.8 millones, impuestos más altos por 3.8 millones y mayores gastos financieros netos por 3.4 millones, así como mayores costos operativos por €7.2 millones.

La compañía tiene valorado en 421 millones de euros, los derechos de sus plantilla de fútbol, con un incremento superior a los 90 millones de euros respecto a la anterior temporada. Conviene recordar que la Juventus compró al Real Madrid el contrato de Cristiano Ronaldo por unos 100 millones de euros.

El comunicado asegura que en esta temporada está previsto abandonar las pérdidas «si bien en buena parte dependerá de los resultados deportivos y en particular de la Champios League.

Fuente: Cinco Días