Nacido y criado en la Suecia rural, Fredrik Hjelm, uno de los cofundadores de la compañía de patinetes eléctricos compartidos Voi, comenzó su carrera empresarial a los 12 años de edad. Entonces dirigió varios proyectos forestales así como la organización de eventos y la venta de sitios web. Tras completar su educación secundaria, Hjelm asistió a la Academia de Intérpretes de las Fuerzas Armadas, dentro de la rama de inteligencia de las fuerzas especiales de Suecia, y trabajó durante cuatro años en Moscú en la Oficina de Agregados de Defensa, donde ejerció de intérprete y analista. Antes de lanzar al mercado Voi, el empresario sueco hizo su incursión en las startups y fundó Guestit, una compañía de gestión de Airbnb para los países nórdicos, y trabajó en el desarrollo de negocios para Avito.ru, el tercer portal de anuncios clasificados líder en Rusia y el tercero más grande del mundo.

En 2018, Hjelm se subió a la ola de la micromovilidad urbana y decidió sacar al mercado la firma de patinetes Voi, de la que es consejero delegado, para ofrecer una alternativa de movilidad en las ciudades. Después de más de un año operando en Madrid y posteriormente en Málaga, la compañía sitúa España como un objetivo de mercado en el que expandirse debido al buen clima y la reorganización de las vías en las ciudades. A pesar de la proliferación de los patinetes en las urbes, el directivo sueco aún pide dos años más de actividad para lograr la rentabilidad de la empresa.

Voi es una compañía internacional con presencia en 11 países. ¿Qué planes tiene para el mercado español?

Comenzamos a operar en Suecia y España es el primer mercado al que nos expandimos. El objetivo durante todo el tiempo que hemos estado funcionando es tener presencia en las ciudades españolas que son importantes y atractivas para nosotros. Durante los doce meses que hemos estado operando en territorio español hemos visto que se ofrece un buen servicio; el tiempo es bueno, lo que permite tener los patinetes circulando durante más tiempo en la calle, y también desde el punto de vista de las infraestructuras las ciudades españolas son muy atractivas para la micromovilidad. El objetivo final es el de ser la compañía líder en España.

Actualmente, en España los patinetes eléctricos de Voi están disponibles en Madrid y Málaga. ¿Tienen pensado lanzar el servicio en otras ciudades?

Sí, nos gustaría empezar a operar en muchas otras ciudades en España, pero el gran reto ahora está en la regulación, en cómo desarrollamos el modelo de negocio de la mejor manera, y para ello necesitamos una regulación que sea homogénea en todas partes.

¿Cómo es el modelo de negocio de Voi?

El modelo de negocio consiste en una aplicación que el usuario se tiene que descargar en el móvil. En la aplicación se ve un mapa con los patinetes que están disponibles cerca, el cliente se acerca a cada uno de ellos, escanea el código que tiene cada patinete impreso y paga una tarifa por desbloquear el patinete y después por el tiempo de uso. Ese es el modelo tradicional, pero ahora estamos incorporando otros modelos de pago como, por ejemplo, programas de fidelización del cliente.

En el último año las empresas de patinetes se han desarrollado con gran rapidez, pero ¿es rentable la compañía?

No, de momento no. Es una empresa que ha tenido un crecimiento muy grande en muy poco tiempo y todavía necesitamos que pasen dos años para ser rentables. Lo que estamos observando ahora es que en algunas ciudades se ha llegado a la rentabilidad, pero a nivel de grupo todavía necesitamos que pasen un par de años.

¿Han pensado en diversificar la oferta con otro tipo de vehículos, además de los patinetes?

Por ahora solo tenemos disponibles los patinetes, pero el próximo año lanzaremos un servicio de bicicletas eléctricas. Empezaremos en Estocolmo con una prueba piloto, pero si todo sale bien, como pensamos, lo exportaremos al resto de mercados.

«La movilidad de las ciudades ha cambiado, el modelo de transporte tradicional está roto»

Debido al límite máximo de licencias permitidas en Madrid, otras compañías están llegando a acuerdos con otras empresas para sumar autorizaciones y poder poner más patinetes en la calle. ¿Están trabajando en alianzas de este tipo?

Siempre estamos en contacto y hablando con todos los actores del sector de los patinetes eléctricos. Estamos en conversaciones para posibles colaboraciones en temas de bicicletas eléctricas u otras cuestiones en las que hay especialistas. Por ejemplo, en España hemos hablado con Cabify. Estamos abiertos a colaborar con otras empresas siempre para dar la mejor experiencia a los usuarios.

¿El negocio requiere de una gran inversión?

Sí, hay un gran capital detrás de las empresas, desde luego. Además los competidores están alcanzando una gran suma de dinero y están llevando a cabo rondas de financiación que apoyan el negocio. Nosotros hemos conseguido cerca de 80 millones de dólares.

En ese sentido, ¿tienen prevista alguna ronda de financiación?

Siempre estamos buscando nuevos inversores para apoyar el desarrollo de la empresa hasta que alcancemos la rentabilidad, que, reitero, no esperamos hasta dentro de dos años.

El negocio de los patinetes eléctricos compartidos comenzó hace más de un año y en poco tiempo se ha desarrollado en las principales ciudades de Europa. Si todavía no se llega a la rentabilidad, ¿por qué crece tan rápido?

Cuando comenzamos a operar nos dimos cuenta de que la movilidad de las ciudades ha cambiado y el modelo de transporte tradicional está roto. Cada vez más personas que viven en las ciudades se sienten a disgusto con los medios de transporte que tienen alrededor. Muchas veces cogen un taxi pero se ven dentro de un atasco, el transporte público puede que tarde demasiado o no dispone de puntos cercanos al usuario. Ahí es donde entramos nosotros. Que el usuario vaya de un punto A a un punto B en el menor tiempo posible. En ese sentido, los patinetes eléctricos están teniendo una buena acogida.

Desde que surgieron los patinetes en las ciudades ha habido polémicas por su uso y, de hecho, en los últimos meses la DGT ha pedido prohibir que los patinetes se puedan aparcar en la acera. ¿Cómo afecta esta decisión al negocio?

Es una medida que está bien y la apoyamos. Si las ciudades son capaces de reemplazar parte de los aparcamientos para coches y que se conviertan en aparcamientos para bicicletas, patinetes y otros vehículos similares, sería una buena medida, pero no solo se logra a través de la regulación.

Fuente: Cinco Días