La apuesta, en muchos casos millonaria, que los grupos de la distribución alimentaria están acometiendo por el comercio online no está siendo acompañada, por el momento, de una mayor tendencia de los consumidores a hacer la compra a través de internet.

Al menos así se extrae de un estudio realizado por la principal patronal de los supermercados en España, Asedas, en colaboración con la Universidad Complutense y la Universidad Autónoma de Madrid. Este, basado en encuestas a más de 2.600 personas que se encargan de hacer la compra en su hogar, muestra cómo solo un 2% de los consumidores utiliza de forma exclusiva el canal online para comprar productos de alimentación e higiene personal de forma recurrente. Los que combinan ambos canales rondan el 22%. En ambos casos, recurren en su mayor parte a las webs de las cadenas que tienen establecimientos físicos, los cuales siguen siendo los elegidos por el 76% de los consumidores para llenar la cesta de la compra.

El principal motivo que esgrimen es la preferencia por comprobar in situ el estado de los productos antes de comprarlo, o la desconfianza a que los productos frescos comprados por internet no lleguen en las mejores condiciones.

Los frescos son, precisamente, el gran obstáculo para un mayor crecimiento del online. De aquellos que si utilizan este canal para la compra, la mitad reconoce no comprar carnes, pescados, frutas o verduras a través del mismo. “La compra de este tipo de alimentos sigue siendo un motivo para salir de casa”, apuntó Gonzalo Moreno, profesor de la Universidad Autónoma de Madrid y coautor del informe.

Otro de los motivos de quienes no compran online son los gastos de envío, y reconocen que se replantearían su postura si se eliminara. Algo que supone un dilema para las cadenas. “Las ventas a través de internet apenas generan margen, o incluso conllevan pérdidas, por lo que pedirles más es difícil”, argumentó María Puelles, doctora en Ciencias Económicas de la UCM y coautora del estudio.

El director general de Asedas, Ignacio García Magarzo, explicó que el futuro “será omnicanal”, pero también deberá ser sostenible. “Las cadenas están probando si el online es rentable. Hoy es una realidad y tenemos que encontrar las claves para que sea compatible con la tienda física”, añadió.

Fuente: Cinco Días