El rescate de Deoleo ya está firmado. El productor de aceite de oliva se salva, pero tendrá unas consecuencias indeseables para los accionistas que no acudan a una ampliación de capital de 50 millones, que perderán toda su inversión. Se llevará el capital social a 0 euros para compensar las pérdidas y solo permanecerán en el capital los accionistas que aporten dinero en lo que es conocido en la jerga como una operación acordeón. Por otra parte, los actuales acreedores se quedarán con el 49%.

El primer accionista, CVC, las antiguas cajas de ahorros que aún permanecen en el capital y acreedores con un 79,8% de la deuda ya han sellado el rescate del dueño de Carbonell y Koipe. La deuda de la empresa quedará reducida un 58%, al quedarse en 242 millones, frente a los 574,9 millones actuales. Rothschild ha sido el asesor de la compañía y los hedge funds acreedores han trabajado de la mano de Houlihan Lockey.  

La estructura diseñada para repartir la nueva empresa será crear Nueva Deoleo, que agrupará el negocio, mientras que la actual sociedad se convertirá en una firma cuyo único activo será la propiedad de la mayoría de las acciones (el 51%) de la nueva sociedad. En esta última firma solo participarán los accionistas de la actual empresa que acudan a la ampliación.

Los hedge funds controlarán un 49% de ella gracias a capitalizar 282,9 millones de deuda. CVC, los actuales accionistas y los inversores que entrasen con la ampliación se quedarán con el 51% restante, tal y como publicó CincoDías. El gigante británico del capital riesgo, en todo caso, mantendrá al menos el 28,7% del capital. 

Los nuevos dueños de Deoleo han firmado un pacto de accionistas. En él regulan la formación de los órganos de administración de la nueva Deoleo, así como las posibles desinversiones o las líneas maestras de la gestión. El documento enviado a la CNMV también explica que han regulado la salida de la sociedad.

Para compensar a los pequeños accionistas, la empresa ha diseñado un mecanismo de warrants, que les darán derecho a recibir un 10% en la parte proporcional en caso de que se produzca una venta futura de la empresa por encima de los 575 millones de euros y al que solo podrán acceder los minoristas. Al mismo tiempo, las participaciones preferentes por 42,3 millones de euros también quedan liquidadas.

El fondo se ha comprometido a aportar en la inyección de capital la parte equivalente a su participación actual en la sociedad, del 56%. En caso de que la compañía no logre suficientes inversores que respalden la operación, suscribirá hasta 40 millones. De este modo, 10 millones deberán venir o bien de nuevos inversores o bien de Kutxabank, Unicaja y CaixaBank. La compañía explica que solo tendrán participación aquellos accionistas que acudan a la operación y que para ello se les han reservado derechos de participación preferente.

La deuda con la que se quedará Deoleo se distribuirá en dos tramos: un primer tramo senior de 160 millones y otro junio de 82 millones. Por el primero, que vence a los 5 años, pagará el euríbor más un diferencial de 400 puntos básicos. Por el segundo, que expirará en seis años, un diferencial que irá aumentando entre los 300 y los 700 puntos básicos. 

Este pasivo podrá aumentar según Deoleo consiga o no completar la ampliación de capital. En el caso de que esos 10 millones reservados a los accionistas minoritarios o a los nuevos inversores no sean suscritos, el tramo de deuda más blindado aumentará de forma proporcional a la cuantía que quede sin suscribir.

El rescate de Deoleo queda pendiente de dos hitos. El primero es conseguir el plácet de una junta de accionistas, que convocará para el primer trimestre de 2020. También queda pendiente la homologación judicial del acuerdo, para lo que se necesita contar con el pacto de dueños de dos tercios de la deuda. En este caso al pacto han acudido acreedores con más del 79%, por lo que el papel del juzgado será un mero trámite.

Fuente: Cinco Días