Dentro del mercado de ocasión, los coches con una antigüedad de hasta cinco años, popularmente conocidos como vehículos jóvenes, son los que más vienen creciendo. En los primeros siete meses del año sus ventas se dispararon un 15%, muy por encima de la media, que apenas repuntó un 1,3%, según las últimas estadísticas difundidas por Ganvam, la asociación de vendedores profesionales.

La patronal sostiene que estos automóviles se han convertido en los más demandados por los compradores por su buena relación calidad-precio. En efecto, según un estudio realizado para Cinco Días por el portal Coches.com, elegir un vehículo de cinco años de antigüedad puede suponer de media un ahorro cercano al 40% con respecto a uno nuevo.

Si el mercado se redujera a los 20 modelos nuevos con mayor número de matriculaciones en lo que va de año (según Aniacam, la asociación de importadores), es decir, los más representativos, al compararlos con sus versiones de 2015 se tiene que en los próximos cinco años se depreciarán una media del 38,55%. Este porcentaje es el que se ahorrará el cliente que se acerque a un concesionario y pida uno de estos modelos con esa antigüedad.

Para que el resultado de la tasación sea el más cercano posible al real, el portal ha sumado al precio al contado de cada modelo los gastos de matriculación, el margen del concesionario y ha restado las ofertas de las marcas por campaña.

La comparativa muestra también que el comprador que elige un coche con cuatro años de antigüedad puede ahorrarse un promedio del 30% en el precio. Así, por ejemplo, un Seat León, el líder en ventas hasta julio, que recién salido de fábrica cuesta 16.967 euros, puede conseguirse en el mercado de segunda mano por 12.000 euros, si la versión es de 2015, y por 11.180 si es de 2014.

El modelo con el que puede obtenerse el ahorro más sustancioso es el Ford Focus. Llevarse uno completamente nuevo cuesta un promedio de 17.061 euros, mientras que uno de cuatro años de antigüedad cuesta la mitad, 8.220 euros, y de cinco años, aún menos, 6.580 euros.

El Ford Focus es el modelo con el que puede obtenerse el ahorro más sustancioso y el Dacia Sandero y Seat Arona, con los que menos

Por el contrario, los modelos con los que se consigue menos rebaja son el Dacia Sandero, a cuatro años, y el Seat Arona, a cinco. Un Dacia de estreno vale 9.174 euros, en tanto que su versión de 2015 cuesta 8.300 euros. En el caso de un Arona de 2014 el ahorro es de 3.600 euros.

Según los autores del estudio, estas diferencias se deben a las políticas comerciales de cada marca –“Dacia, por ejemplo, no hace descuentos”, comentan–, los movimientos de la competencia o la posibilidad de que el modelo se acabe de actualizar o se encuentre próximo a un restyling, lo que animará al concesionario a aplicar rebajas agresivas para liquidar el stock de la versión que será en breve sustituida. Ford Focus, por ejemplo, acaba de estrenar su cuarta generación.

Cerca del 70% de los coches jóvenes que se venden en el mercado de ocasión proceden del renting, según Ganvam. “Somos la mayor fábrica de vehículos usados de entre tres y cinco años”, confirma Agustín García, presidente de la Asociación Española de Renting. Precisa que venden a concesionarios el 2% de los autos que dan de baja al año.

Estos turismos tienen una antigüedad media de cuatro años, un historial de revisiones y mantenimiento “intachable” y el aval de las compañías de renting, que cuidan con esmero sus flotas. “Además, por lo general han tenido un único usuario, aspecto que también disminuye su deterioro”, afirma.

Un mercado polarizado

Los últimos datos de Ganvam muestran que el 80% de los usados de entre tres y cinco años de antigüedad vendidos por concesionarios y compraventas hasta julio han sido comprados por particulares, lo que supone un aumento del 25% con respecto al mismo periodo de 2018.

Sin embargo, el mercado de ocasión sigue polarizado entre estos coches jóvenes, que representan ya una tercera parte de las ventas, y los de más de 15 años, que concentran el 30% del total.

Fuente: Cinco Días