Codere, la compañía cotizada de juego, ha puesto en marcha un informe forense tras hallar un agujero contable de entre 13 y 18 millones de euros en sus filiales de México, Colombia y Panamá, según ha informado a la CNMV. La empresa habla de «inconsistencias en el reporting de los resultados» del primer semestre en estas filiales, que tendrán un impacto de 20 millones de euros en la expectativa de ebitda ajustado para el cierre del ejercicio.

Hasta ahora, Codere había mantenido intacto su objetivo de cerrar el año con un ebitda ajustado de 290 millones, incluso tras los problemas experimentados en Argentina, uno de sus principales mercados. Dicha previsión la mantuvo también al cierre del primer semestre.

Tras encontrar los mencionados desajustes, el consejo de administración «ha encargado la realización de un análisis forense con un asesor externo independiente de reconocido prestigio para identificar cualquier aspecto relevante relacionado con las citadas inconsistencias y asegurar la máxima transparencia en el cumplimiento de las mejores prácticas contables y de gobierno corporativo tal y como siempre ha sido el compromiso de Codere», explica el hecho relevante. La empresa no ha detallado a quién ha encargado dicho informe argumentando cuestiones de confidencialidad.

Este aclara que en las primeras investigaciones «no se ha detectado impacto adicional en la situación de liquidez de la compañía ni salidas de caja inapropiadas, entendiendo la compañía que es un incidente aislado que sólo afecta a los resultados de esas filiales en este ejercicio». El hecho relevante añade que el «equipo de gestión sigue firmemente comprometido y está trabajando ya en un plan de acción para mitigar el impacto de esta situación en los resultados de este ejercicio 2019»

Un nuevo contratiempo para la compañía de juego. En el primer semestre perdió 8,5 millones en la primera mitad del año y redujo sus ingresos un 6,2%, hasta 712 millones. Como consecuencia, la agencia de calificación Moody’s rebajó su calificación crediticia un escalón, de B2 a B3, y también la de su emisión de bonos con vencimiento en octubre de 2021, también de B2 a B3, con perspectiva estable. Standard & Poor’s (S&P) también puso en vigilancia las calificaciones de Codere con perspectiva negativa, ante las dudas para refinanciar los 775 millones en bonos que vencen en noviembre de 2021, en medio de los problemas que atraviesa en Argentina. Algo para lo que la compañía se ha puesto como fecha límite marzo. Para ello ha contratado como banco asesor a Bank of America.

Dimisión

En paralelo, el consejo de administración de Codere ha anunciado la dimisión del organismo de Alberto Manzanares, consejero dominical desde junio. Este fue uno de los nuevos consejeros que sustituyeron en el órgano de gobierno a los hermanos Martínez Sampedro, que agotaron su mandato. Manzanares motiva su dimisión «por la dificultad de conciliar la dedicación que requiere mi posición como consejero dominical de Codere con mis restantes obligaciones profesionales”. Según ha aclarado la compañía, esta dimisión se ha producido antes de que el consejo, reunido hoy, tratase los desajustes contables encontrados.

Fuente: Cinco Días