La Comisión Europea sigue preocupada por atajar la desinformación, más ahora que se aproximan las elecciones europeas en mayo. Este martes, Bruselas ha exigido a Google, Facebook y Twitter, entre otras, que tomen más medidas para combatir las fake news y garantizar la transparencia en la propaganda política y quién la paga.

Las plataformas sociales han detallado hoy al Ejecutivo comunitario las acciones que ya han venido tomando para cumplir el Código de Conducta que suscribieron de forma voluntaria en octubre de 2018. Bruselas ha reconocido que estas compañías, entre las que está también el navegador Mozilla, han hecho progresos en los últimos meses para combatir la desinformación, pero pidió más esfuerzos a esas grandes compañías estadounidenses de internet para blindar las elecciones
europeas.

«Queda mucho trabajo por delante», ha asegurado en rueda de prensa la comisaria de Sociedad y Economía Digitales, Mariya Gabriel, que ha avisado de que «las vulnerabilidades siguen siendo numerosas» pese a reconocer que las medidas que han empezado a adoptar las plataformas tecnológicas van «en el sentido esperado». Gabriel ha insistido en que el «tiempo apremia». «No queremos despertarnos al día siguiente de las elecciones y darnos cuenta de que debíamos haber hecho más», ha añadido el comisario europeo de Seguridad, el británico Julian King, que aseguró que «no se puede apagar un fuego con pistolas de agua».

Según el Ejecutivo comunitario los progresos se han hecho especialmente en la retirada de cuentas falsas y en la limitación de la visibilidad de sitios que promueven las desinformación, pero han advertido de que se requieren más acciones para garantizar la transparencia total de la publicidad política de cara al inicio de la campaña para las elecciones europeas.

En concreto, y según informa Efe, la Comisión Europea reclama a Facebook, en el punto de mira desde el escándalo de Cambridge Analytica, más cooperación «con verificadores de contenidos y con la comunidad de investigadores en toda la UE». No obstante, le han reconocido mayor transparencia en sus normas de publicidad, la eliminación de casi 1.600 millones de cuentas entre el segundo y tercer trimestre de 2018 y el haber bloqueado sistemas maliciosos de difusión automática. Aunque le critican que muchos de los instrumentos puestos en marcha para que los usuarios detecten si están ante una noticia falsa no estén disponibles en toda la UE.

En cuanto a Twitter, Bruselas celebró el cierre de cuentas falsas o sistemas automáticos (bots) pero pidió «más información sobre cómo restringirán la promoción de los tuits de los persistentes proveedores de desinformación», mientras que a Mozilla le exigió que no se pueda acceder a la actividad de búsqueda de los usuarios porque podría usarse «para campañas de desinformación».

En lo que a Google se refiere, Bruselas celebró que la firma haya mejorado su sistema de seguridad y transparencia en los anuncios políticos, pero lamentó que esas acciones solo afectan a «un pequeño número» de países. Por su parte, Google indicó en un comunicado que dispone de equipos de expertos «entrenados para identificar y frenar» potenciales abusos, desde intentos de suplantación de identidad («phishing») hasta «ataques para intentar alterar mapas y que la gente no pueda encontrar su colegio electoral».

El motor de búsqueda también está desarrollando un «escudo» organizaciones sensibles en períodos electorales, como prensa, ONG o partidos políticos para proteger sus webs frente a ataques informáticos masivos tipo DDoS, entre otras medidas.

Bruselas también le ha pedido un mayor esfuerzo a las patronales del sector de la publicidad, que han aceptado también respetar el Código de Conducta, y, aunque la Comisión ha aplaudido su colaboración, criticaron que ninguna empresa a título particular haya suscrito el Código.

La Comisión informó que desde ahora hasta que se celebren las elecciones europeas, las plataformas deberán presentar mensualmente sus avances para combatir la desinformación.

Fuente: Cinco Días