El grupo Baraka, del empresario Trinitario Casanova, ha comunicado el envío de burofaxes a BBVA, Distrito Castellana Norte (DCN) y Merlin Properties para que se abstengan de negociar la cesión de los derechos de «Madrid Nuevo Norte» y ha anunciado que presentará una demanda en próximos días.

Tras las informaciones que apuntan a que el BBVA podría estar interesado en negociar el traspaso a la socimi Merlin del proyecto urbanístico Madrid Nuevo Norte, conocido anteriormente como Operación Chamartín, Baraka ha declarado que a través de Baraka Capital Group adquirió la práctica totalidad de los derechos de reversión correspondientes a dichos terrenos. En los próximos días se presentará una demanda en defensa de los derechos de los reversionistas en dicho proyecto, ha anunciado en un comunicado.

Asimismo, ha agregado que los titulares de los terrenos en su día expropiados para la construcción de los recintos e instalaciones ferroviarias de Chamartín y Fuencarral (concesión de la que es titular DCN), representados por la Asociación No Abuso, son los «únicos y legítimos» propietarios de dichos terrenos en virtud del derecho de reversión que les confiere la Ley.

El grupo Baraka ha agregado que en los burofaxes remitidos a las partes les ha requerido que se abstengan de negociar la cesión de cualquiera de los derechos en relación con el desarrollo urbanístico de los terrenos que integran el ámbito de actuación de «Madrid Nuevo Norte» y de dar comienzo a dicho desarrollo urbanístico.

El Ayuntamiento de Madrid aprobó por unanimidad el pasado 29 de julio su mayor operación urbanística y el mayor proyecto de regeneración urbana de Europa, «Madrid Nuevo Norte» tras 26 años de bloqueos. El proyecto afecta a un espacio de 3 millones de metros cuadrados donde se edificarán 10.500 viviendas, 4.000 de ellas públicas, un nuevo distrito financiero con la torre más alta de España -70 alturas- y la reforma de la estación de Chamartín. Este proyecto, que se desarrollará durante 25 años, supondrá una inversión de 7.100 millones de euros y la creación de 200.000 empleos, directos e indirectos.

Fuente: Cinco Días