Bankinter ha estrenado la temporada de resultados en el Ibex 35 con unas cuentas algo mejores de lo esperado. La entidad ha ganado 495 millones de euros, apenas un 1% más que un año 2016 en el que disfrutó de 128 millones de extraordinarios (ninguno en 2017). La mejora de los márgenes y las menores provisiones han permitido compensar esta ausencia de extraordinarios y superar los 477 millones que esperaban los analistas, según Reuters. Si solo se tiene en cuenta el negocio en España, la mejora del beneficio ha sido del 20,2%.

El banco ha cerrado el año con un alza del 8,5% en el margen de intereses y del 11,7% en comisiones netas. El negocio de Portugal (Bankinter compró la filial de Barclays hace un año por 86 millones) ha acelerado el crecimiento, pero Bankinter también ha podido con los tipos cero en España: el margen de intereses ha crecido el 5,2% en el negocio doméstico. Así, el margen bruto crece el 7,8% hasta 1.815 millones (5,6% en España). El crédito ha crecido un 3,8% y los depósito un 5,2%.

La carga de provisiones también ha sido sustancialmente menor, en concreto 40 millones menos. Elementos todos ellos que han compensado la ausencia de extraordinarios. La compra de Portugal generó fondo de comercio negativo (diferencia entre el precio pagado y el mayor valor contable de los activos adquiridos) y generó los 128 millones de beneficios que este año no se han repetido. Línea Directa, por su parte, ha generado 112 millones de beneficios, un 6% más, pues las primas han crecido más rápido que la siniestralidad.

La morosidad de Bankinter, una de las más bajas del sector, ha seguido bajando, y está en el 3,45% de los activos (3,06% si no se tiene en cuenta Portugal), 2.000 millones de euros en total, con una cobertura del 45%. También están cubiertos al 45% los adjudicados, 412 millones de euros, que han bajado un 21% al cerrarse ventas por 225 millones.

En términos de solvencia, la entidad acaba el año con un 11,46% fully loaded (según los criterios más estrictos de Basilea III), medio punto más que en 2016. En términos phased in (el capital regulatorio exigido actualmente) la solvencia es del 11,8%.

Fuente: Cinco Días