“Al Sebadal yo no voy”. Es la frase que escuchan de sus clientes, prácticamente a diario, las empresas establecidas en el puerto y en esta zona logística y comercial de Gran Canaria. “Esto es una ratonera”, afirma Eric, gerente de la Asociación de Empresarios de El Sebadal.
Al menos cinco empresas han decidido marcharse en los últimos tiempos por este problema, según denuncian desde AEDAL. Con la crisis, el tráfico en esta zona descendió, pero desde hace dos o tres años ha mejorado la coyuntura y, con ello, el trasiego de vehículos. En esta área hay unas 400 empresas.

Los afectados piden que se abra la puerta de la calle Doctor Juan Domínguez Pérez. “No es la solución definitiva, pero aliviaría mucho la rotonda de Belén María”, asegura Santana. Los afectados no piden que esté abierta las 24 horas, pero sí podría habilitarse para los días y horas de mayor saturación.

“Para nosotros es peor, no podemos elegir, nuestros clientes pagan por el tiempo de atraque y un servicio que podríamos darle en cinco minutos a veces tardamos horas”, asegura Mónica Hernández, gerente de Provicanarias, la Asociación de Provisionistas de Buques. “Ese acceso aligeraría la comunicación entre una zona y otra, muchas empresas del puerto compran en El Sebabal, y muchas de ahí suministran a las del puerto”.

Los diferentes colectivos afectados (provisionistas, consignatarios, transportistas, empresarios y vecinos) han creado una comisión para proponer soluciones a los políticos. “El Ayuntamiento nos escucha, pero nada más. El Cabildo, más de lo mismo y el Gobierno de Canarias de Canarias ni se ha dignado a hablar con nosotros”, señalan desde la Asociación Empresarial de El Sebadal. Afirman que las administraciones les dicen que tienen un problema de personal ya que requiere poner un nuevo puesto de la Guardia Civil.

Hace unos meses tuvieron una reunión, en la que, según AEDAL, Elena Máñez, en ese momento la delegada del Gobierno en Canarias y la responsable de habilitar ese acceso, les comunicó que la Autoridad Portuaria nunca les había informado de ese problema. Esta asociación afirma que Juan José Cardona, presidente de la Autoridad Portuaria, conocía perfectamente la situación. Máñez se comprometió a estudiarlo, pero las elecciones paralizaron este tema. El actual delegado, Juan Salvador León, confirmó a Cinco Días que está estudiando la propuesta.

Otro problema añadido, según los denunciantes, es el nuevo puesto automatizado de la salida sur por el Acuario, que solo permite el paso de vehículos de cierta altura, el resto deben ir obligatoriamente por Belén María. “Por tanto, han contribuido a saturar más esta rotonda”.

“Destinar dinero a la Metroguagua o al tren del sur no servirá para nada”

José Suárez Mejías

Obviamente, y así lo entienden las diferentes asociaciones y colectivos del sector, este asunto debe abordarse de una manera mucho más amplia y en profundidad, porque “una puerta no solucionará los atascos en la Avenida Marítima”. 

El coste de las retenciones que se producen en la autovía GC-1 desde la rotonda de Belén María, en la Isleta, hasta la Torre de Las Palmas, en las Alcaravaneras, supone unas pérdidas anuales de tres millones, según un estudio realizado por el Círculo de Empresarios de Gran Canaria. Según sus cálculos, presentados hace unas semanas, este problema puede afectar a unos 80.000 vehículos al día en el entrelazado de las Alcaravaneras.

“Nuestro pronóstico es que en el 2020, es decir, el año que viene, el colapso de la Avenida Marítima podrá darse a cualquier hora del día, no solo en hora punta”, explica José Suárez Mejías. Este ingeniero de Obras Públicas, ya retirado, junto al recientemente fallecido Fermín Monzón, dedicaron los últimos diez años a estudiar la movilidad en la isla. Ellos afirman que destinar dinero a la Metroguagua o al tren del sur “no servirá para nada”.

“Las previsiones de colapso obligan a retrasar cualquier otra inversión que no sea necesaria en la zona”, añade Suárez. “Ante el retraso y la pasividad de las administraciones ofrecemos este estudio por si es de utilidad para la ciudad. Lo que proponemos es tunelar, no soterrar y debe hacerse en cinco fases, empezando por la base naval y no por Belén María”.

El colesterol del asfalto

Nuevo acceso. Los empresarios de El Sebadal entiende que si se abre un nuevo acceso al puerto podría aliviarse el tráfico en hora punta hasta un 30%.

Competencia. Esta zona comercial está perdiendo competitividad frente a otras áreas como Arinaga, afirman los afectados. 

Tunelado. “En 2022, la congestión en la ciudad y los ruidos provocados por el tráfico serán continuos, si no se acomete la obra, tunelando y no soterrando como están proponiendo”, afirma el ingeniero José Suárez Mejías.

Fuente: Cinco Días