Abanca se ha convertido en la primera entidad financiera española en presentar resultados, en este caso los correspondientes a 2017. Ese año logró un beneficio neto de 367 millones de euros, un 10% más que el conseguido en el ejercicio precedente, que fue de 334 millones.

Este resultado se apoya en el incremento de los ingresos recurrentes, cuyo margen básico ha crecido un 17,6% y en la reducción de los activos improductivos, que pasan a representar tan solo el 2,2% del balance. La rentabilidad de Abanca es una de las más altas del sector, al alcanzar el 10,3%.

El presidente de la entidad, Juan Carlos Escotet, ha reconocido que una parte del crecimiento del margen básico se debe a la mayor captación de negocio, sobre todo, depósiyos provenientes del Banco Pastor, filial de Popular, como consecuencia de la crisis vivida por este grupo, a lo que suma las tensiones de Cataluña, con la consiguiente salida de ahorros de las entidades catalanas a otros bancos, caso de Abanca. Los clientes ven a Abanca «como una entidad refugio», ha explicado Escotet en rueda de prensa.

El elevado nivel de capitalización, con un ratio CET1 del 14,6% y una holgura de 1.762 millones de euros, permite también a la entidad financiera afrontar desde una posición de solidez las oportunidades del sector que puedan surgir a corto y medio plazo, ha declarado su presidente. El banco apuesta por crecer con compras, sobre todo este año. Aunque las adquisiciones pueden realizarse en Estados Unidos, donde llevan meses buscando una oportunidad; en Portugal, o en España.

En España el banco lleva ya tiempo buscando una oportunidad. De hecho, el pasado año estuvo negociando la compra de la filial española de Deutsche Bank, pero al final el grupo alemán decidió paralizar la subasta que tenía en marcha, para apostar nuevamente por crecer aquí.»Hasta ahora no se han podido materializar» las oportunidades que han surgido en España, pero «surgirán más oportunidades en 2018. Pueden aparecer nuevas opciones», ha declarado Escotet, presidente y accionista mayoritario de Abanca. 

Ha añadido que «el ambiente es propicio para procesos de concentración». Su apuesta por poder crecer con compras llega a la decisión del banco de no repartir dividendo para mejorar su capital en el caso de que surja alguna oportunidad.

Abanca da así por cumplidos sus objetivos estratégicos fijados para el trienio 2014-2017, en el que tenía como fin alcanzar una mejora consistente en los principales indicadores de rentabilidad, calidad del riesgo, solvencia, liquidez o dinamismo comercial. 

Asimismo, la entidad también ha avanzado en su camino hacia el modelo digital, dado que en 2017 ha aumentado en un 39,1% el número de interacciones digitales realizadas cada mes.

En la presentación de los resultados han estado presentes el presidente de Abanca, Juan Carlos Escotet Rodríguez, el consejero delegado, Francisco Botas, y el director general financiero, Alberto de Francisc.

Sobre las amenazas del Gobierno venezolano sobre una expropiación de Banesto, Escotet ha asegurado que «no está en venta», además de añadir «no sentimos ningún tipo de preocupación» por estas amenazas.

Sobre su intención futura de sacar a Bolsa Abanca, Escotet ha asegurado que este proceso no se llevará a cabo hasta que no suban los tipos de interés y finalice la actual política laxa del Banco Central Europeo (BCE), lo que sucederá en 2020 como mínimo, explica Escotet.

Fuente: Cinco Días